COROSOPRANOALTOTENORBAJOVIDEOCARPETA
LETRA

Oh cruz fiel, árbol único en nobleza,
jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.

¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol
donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

1. Cantemos la nobleza de esta guerra,
El triunfo de la sangre y del madero,
Y un redentor que en trance de cordero
Sacrificado en cruz, salvó la tierra.
Oh cruz fiel, árbol único en nobleza,
jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.

Dolido mi Señor por el fracaso
de Adán que probó muerte en la manzana,
otro árbol señaló, de flor humana
que reparase el daño paso a paso.

¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol
donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

2. Y así dijo el Señor: “Vuelva la vida
y que Amor redima la condena.
La gracia está en el fondo de la pena
y la salud naciendo de la herida”.

Oh cruz fiel, árbol único en nobleza,
jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.

Oh plenitud del tiempo consumado,
del se-no de Dios
Padre en que vivía,
ved la Palabra entrando por María
en el misterio mismo del pecado.

¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol
donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

3- ¿Quién vio en más estrechez gloria más plena
y a Dios como el menor de los humanos?
llorando en el pesebre, pies y manos
la faja una doncella nazarena.

Oh cruz fiel, árbol único en nobleza,
jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
En plenitud de vida y de sendero,
dio el paso hacia la muerte porque él quiso.
Mirad de par en par
el paraíso
abierto por la fuerza de un Cordero.

¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol
donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

4. Vinagre y sed la boca, apenas gime;
y al golpe de los clavos y la lanza,
un mar de sangre fluye, inunda, avanza
por tierra, mar y cielo y los redime.

Oh cruz fiel, árbol único en nobleza,
jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.

Ablándate, madero,
tronco abrupto
de duro corazón y fibra inerte;
doblégate a este peso y a esta muerte
que cuelga de tus ramas
como un fruto.

¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol
donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

FINAL: Tú solo entre los árboles, crecido
para tender a Cristo en tu regazo,
tú el arca que nos salva, tú el abrazo
de Dios con los verdugos del Ungido.

¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza!
jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.

Al Dios de los designios
de la historia
que es Padre, Hijo y Espíritu, alabanza;
al que en cruz
devuelve la esperanza
de toda salvación,
honor y gloria.

A a a mén.

PARTITURA/ACORDES