DE PIE, DELANTE DE LA CRUZ
De pie, delante de la cruz, María
contempla a su hijo con dolor profundo
en sufrimiento y a la vez con alegría
el sacrificio redentor de su Señor,
Cristo, el cordero de la nueva alianza.
De pie, delante de la cruz, María
contempla al hijo que llevó en su seno
trayendo el gozo celestial al duelo
en un misterio de victoria redentora,
María en silencio se une a Cristo.